Vladimir Putin empuja a Finlandia y Suecia a la OTAN

Vladimir Putin empuja a Finlandia y Suecia a la OTAN

Directo Última hora sobre la guerra en Ucrania Guerra en Ucrania Rusia dice ahora que lucha en Ucrania «para poner fin al dominio mundial de EEUU»

La irrupción del ejército ruso en Ucrania para supuestamente evitar que entre en la OTAN ha empujado a dos vecinos neutrales a las puertas de la Alianza Atlántica: Suecia y Finlandia se disponen a solicitar el ingreso a corto plazo. La primera ministra finlandesa, Sanna Marin, dice que anunciará la decisión «no en meses sino en semanas».

«Todo cambió cuando Rusia invadió Ucrania, mucha gente ha cambiado de opinión, y tenemos que discutir nuestras opciones de seguridad, vamos a debatir en el parlamento esas distintas variantes para lograr un consenso lo más amplio posible, lo cual es muy importante porque tenemos un vecino cercano que es Rusia que actúa de esta manera», ha dicho Marin a los periodistas.

Parece que los suecos, siempre algo más celosos de su neutralidad, esta vez seguirán a los finlandeses hasta el final. «La primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, ya ha tomado la decisión sobre el ingreso en la OTAN y su Gobierno presentará la consiguiente solicitud en la cumbre de la Alianza que tendrá lugar en Madrid a finales de junio», informó el periódico sueco ‘Svenska Dagbladet’. Ambas hablaron este miércoles en Estocolmo de los plazos y los procedimientos de ingreso en la Alianza Atlántica.

Finlandia y Suecia comenzaron a hablar sobre la posibilidad de abandonar su neutralidad a largo plazo y unirse al bloque antes de la operación militar rusa en Ucrania. Y ya entonces Moscú advirtió a estos dos países nórdicos de «graves consecuencias políticas y militares» y también «represalias» si se unían a la OTAN. Vistas las malas experiencias de Ucrania y Georgia, que fueron invadidas por Rusia una vez sugirieron que entrarían algún día en la OTAN, la cuestión ahora dentro de la Alianza es qué tipo de garantías de seguridad podrían brindarse a Finlandia y Suecia en el periodo anterior a la ratificación. Algunos analistas apuntan que la OTAN tendría que moverse rápidamente para elaborar planes de defensa para ambos países antes de su membresía

La agresión de Putin a Ucrania ha provocado un giro vertiginoso en la opinión pública de Finlandia. También hecho cambiar de opinión al principal partido de la oposición. La líder del Partido de los Finlandeses, Riika Purra, se ha pronunciado a favor del ingreso en la Organización del Tratado del Atlántico Norte después de ver a los soldados rusos avanzando por Ucrania. «En febrero no solo se derrumbó el orden de seguridad europeo, sino también toda la base de las relaciones entre Finlandia y Rusia. Esta vez ha sido Ucrania, pero todo el mundo sabe que también podría ser Finlandia. Me veo obligada a reconsiderar mi posición y apoyo el ingreso de Finlandia en la OTAN y respaldo a los líderes del país en la promoción de esta membresía», escribió Purra en su blog personal el 29 de marzo.

La OTAN ha dicho que su puerta está abierta. En enero su secretario general, Jens Stoltenberg, aseguró que Suecia y Finlandia cumplen en gran medida con los criterios de la Alianza Atlántica y pronto podrían sumarse al bloque bélico en caso de que tomen esa decisión. Ambos deberían después ratificar el acuerdo internamente. Estarían en la OTAN en un año más o menos. Así ocurrió en la última adhesión, la de Macedonia del Norte.

Para Rusia estos anuncios de entrada en la OTAN son poco inteligentes e infundados, declaró la portavoz de la Cancillería de Rusia, Maria Zajarova, tras conocer la reunión de ambas primeras ministras. «Las declaraciones son una especie de propaganda y provocación, no responden a los intereses de los pueblos de estos países, sino que sirven a los intereses de la Alianza Atlántica, encabezada por Estados Unidos», dijo a la agencia rusa Sputnik.

El 25 de febrero, con Ucrania ya siendo atacada, Rusia anunció que tomaría medidas de respuesta a la posible admisión de Suecia y Finlandia en la OTAN. «La Alianza representa en sí misma una herramienta para provocar la confrontación, no es un bloque militar que garantice la paz y la estabilidad, y una mayor expansión de la Alianza no propiciará una seguridad adicional al continente europeo», dijo el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov. Rusia quiere que la Alianza Atlántica deje de expandirse hacia el este y vuelva a las posiciones de 1997. Pero en su flanco norte parece que va a pasar lo contrario: más países de la OTAN en las fronteras de Rusia.

A día de hoy la mayoría de los finlandeses apoya la idea de ingresar en la OTAN, según una encuesta realizada por la compañía Corefiner a petición del canal de televisión MTV3. La encuesta se realizó en Internet del 6 al 11 de abril, cuando ya se conocían las masacres en ciudades ucranianas. «Lo que hicieron en Bucha, lo harán en vuestras ciudades», dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un mensaje al Parlamento finlandés la semana pasada. El 68% de los finlandeses está de acuerdo con la perspectiva de que su país se sume a la alianza, el 20% está indeciso, y el 12% está en contra. En Suecia, según ‘The New York Times’ el apoyo es del 50% a favor de la OTAN. Pero sube al 62% si Finlandia entrase también a la vez.

El camino hacia la OTAN puede no ser fácil. El Servicio de Inteligencia de Finlandia considera que «la influencia híbrida» de Rusia y de sus servicios de espionaje son las mayores amenazas para la seguridad nacional del país. Más difícil parecía hasta hace poco poner en marcha la adhesión en Suecia, que tiene un gobierno minoritario liderado por los socialdemócratas, cuya posición formal de no alineación militar fue ratificada en el congreso de su partido en noviembre. Pero según la prensa local, el Partido Socialdemócrata Sueco celebrará el 24 de mayo una reunión especial, en la que podría tomarse la decisión sobre su apoyo al plan de adhesión a la OTAN. Suecia ha ligado siempre su seguridad a la de Finlandia, por lo que muchos analistas dan por hecho que si Finlandia entra Suecia irá detrás.

La Unión Soviética atacó Finlandia el siglo pasado, librando la llamada Guerra de Invierno entre 1939 y 1940. Finlandia abrazó la neutralidad para mantener su integridad durante la Guerra Fría. Ahora suecos y finlandeses se exponen, como poco, a cortes de Internet, ciberataques en ministerios y maniobras de desinformación en los próximos meses. Es el riesgo si deciden salir de una neutralidad que muchos consideran caduca y precaria en un continente que ha dejado de ser un lugar seguro.