Una madre acusada de matar a cinco de sus seis hijos es condenada a cadena perpetua por un tribunal alemán

Una madre acusada de matar a cinco de sus seis hijos es condenada a cadena perpetua por un tribunal alemán

Durante la sentencia, el juez a cargo del caso señaló que «la tragedia» fue desencadenada por la «ira, desesperación y humillación» que la mujer sintió al descubrir una foto de su expareja, y padre de cuatro de los menores, con su nueva novia.

Este jueves, la mujer alemana acusada de asesinar a cinco de sus seis hijos en septiembre del año pasado fue sentenciada a cadena perpetua por un tribunal de la ciudad de Wuppertal, en el estado de Renania del Norte-Westfalia, informan medios locales.

De acuerdo a los reportes, Christiane K. habría sedado a sus tres hijas y dos de sus hijos, con edades de entre uno y ocho años, antes de asfixiarlos o ahogarlos en una bañera, y envolverlos en toallas para acomodar los cuerpos sin vida sobre sus camas, como si los hubiera acostado para dormir.

Puesto que el tribunal consideró el crimen especialmente grave, la posibilidad de que la mujer, de 28 años, sea puesta en libertad condicional después de 15 años, como sucede con otros sentenciados a cadena perpetua, es muy reducida.

Según señaló el juez Jochen Kotter, la «tragedia» se desencadenó cuando la mujer sintió que «su plan de vida se había destrozado» al descubrir una foto de su exesposo, y padre de cuatro de sus hijos, besando a su nueva novia, lo que le provocó una mezcla de «ira, desesperación, humillación y venganza» que terminó llevándola a matar a sus hijos.

Tras cometer el asesinato, Christiane intentó suicidarse arrojándose a las vías del tren y trató de convencer a su hijo mayor, que se encontraba en la escuela a la hora de los hechos, de aventarse con ella; sin embargo, este se negó a cumplir con la petición de su madre, quien sufrió graves heridas.

Por su parte, la defensa negó la participación de la imputada en la comisión del infanticidio, argumentando que un desconocido irrumpió en su hogar, la maniató, la obligó a escribirle mensajes a su expareja asegurando que no volvería a ver sus pequeños (mensajes que la Fiscalía presentó como evidencia) y finalmente el intruso mató a los menores. No obstante, esta versión fue considerada por Kotter como «una tontería» y un «escenario inventado».

Los resultados de las evaluaciones psicológicas y psiquiátricas que se le han practicado a la ya convicta no muestran evidencia alguna de que sufra de algún tipo de trastorno mental grave, por lo que no podrá utilizar la defensa por demencia, en caso de apelar la decisión del tribunal.