¿Que es la viñeta que el Gobierno quiere aplicar para el pago de las autovías?

¿Que es la viñeta que el Gobierno quiere aplicar para el pago de las autovías?

La llamada euroviñeta -caracterizada por un adhesivo en el parabrisas- es un peaje que ha cuajado en algunos países (Luxemburgo, Países Bajos, Suecia, Suiza, Austria o Finlandia) para gravar al transporte pesado que utiliza sus vías. Pero también, como quiere el Gobierno, es un requisito para los turismos y las motocicletas. Donde funciona, se puede adquirir por días, semanas, meses o con carácter anual, al estilo de una tarifa plana, y tiene en cuenta el tipo de vehículo. En España se quiere implementar conforme a los dictados de la Unión Europea para paliar el déficit gigante en mantenimiento de las carreteras. Luego, vendría el pago electrónico con pórticos que leerán las matrículas y ya se abonará por los kilómetros realmente recorridos.

Es una tasa, generalmente anual, por el uso de infraestructuras, en el caso de la movilidad en vías rápidas como autovías. Al pagar se acredita el coche con un adhesivo en el parabrisas. Se implantó en algunos países para camiones, primero de 12 toneladas y posteriormente de más de 3,5. El actual Gobierno de España quería ponerlos en práctica desde 2023 pero le falta el consenso del sector del transporte profesional, que se siente perjudicado. 2024 es una fecha más real.

La idea genérica de este impuesto es que quien use más las carreteras pague más y que la tasa sea finalista. Es decir, que lo que genere sea empleado a la conservación y mejora de las carreteras. Inicialmente, se llegaron a plantear propuestas de nueve céntimos por kilómetro a los turismos y 19 a los camiones. Según la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras, los turismos y furgonetas deberían pagar 87 euros al año por 43,5 de las motos y 435 de los industriales. El Gobierno, en cambio, ha rebajado esas tarifas hasta el céntimo por kilómetro en el caso de los turismos.

Sí, aunque no parece fácil instaurar un sistema ecológico equilibrado, ajustado al Pacto Verde Europeo, en lo que se refiere al transporte por carretera. En principio, el sector no ve viable el sistema que aún debe acordarse en el marco de la UE entre Consejo y Parlamento europeos, con la Comisión de árbitro final. Los primeros acuerdos en la UE consideraban percutir la contaminación solo a los camiones más grandes, pero se ha abierto el abanico. Y favorecer a los vehículos más ecológicos penaliza a quienes no pueden pagar el mayor precio de estos modelos. El transporte considera que ya paga una considerable cuota ambiental.

En Portugal la recaudación por peajes fue menor de lo previsto y aumentó la siniestralidad. Los países miembros de la UE no están obligados a implantar peajes, aunque seguramente terminará aplicándose un sistema común de distintivos.

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