Los sindicatos adelantan que saldrán a la calle si los empresarios se niegan a blindar los salarios contra la inflación

CCOO y UGT centran en la crisis de precios sus reivindicaciones del 1º de mayo y avisan a la patronal de que no se firmaran convenios colectivos en las empresas si no se asegura el poder adquisitivo de los trabajadores. Leer

Los sindicatos adelantan que saldrán a la calle si los empresarios se niegan a blindar los salarios contra la inflación

CCOO y UGT centran en la crisis de precios sus reivindicaciones del 1º de mayo y avisan a la patronal de que no se firmaran convenios colectivos en las empresas si no se asegura el poder adquisitivo de los trabajadores. Leer

El 1º de mayo de 2022 hubiera sido el día para que los sindicatos explicaran hasta qué punto se ha cumplido una década de reivindicaciones para derogar la reforma laboral aprobada en 2012, en plena crisis financiera. Pero las reivindicaciones han sido desbordadas por la realidad que impone la crisis energética y su principal consecuencia: la inflación que amenaza con recortar el poder adquisitivo de los salarios.

Con 90 manifestaciones celebradas por toda España, CCOO y UGT han dejado en segundo plano la reforma laboral para reivindicar subidas salariales equiparadas al aumento de precios. Los sindicatos lo llevan negociando más de un mes con las patronales en el seno de un Acuerdo de Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que marque la pauta a todos los convenios colectivos pero no hay posibilidad de firma.

«CEOE no puede bloquear la negociación. Si no lo hay tensionaremos la negociación colectiva», ha advertido Sordo ante los miles de asistentes a la manifestación en Madrid, que este año ha cambiado el recorrido para terminar en la Plaza de España en lugar de en la Puerta del Sol, frente a la sede del Gobierno autonómico.

Sordo ha descartado que los sindicatos vayan a firmar acuerdos que supongan pérdidas de poder adquisitivo de los salarios mientras los precios siguen subiendo. Que la inflación siga descontrolada es una evidencia, en su opinión, de que las empresas ya han aplicado subidas de precios para protegerse de la crisis, lo que obliga a acordar con las patronales aumentos de salarios que sean revisados anualmente para empatarlos con los precios.

Es justo esta dinámica la que el Banco de España pide evitar para que la economía no caiga en una espiral inflacionaria. «No puede repercutir la crisis de la inflación en los salarios: hay que pactar una subida de salarial con cláusulas de revisión. No vamos a poder poder adquisitivo mientras las empresas salvan sus márgenes», ha afirmado. Su compañero de UGT, Pepe Álvarez. lo ha completado: «Sin revisar salarios no habrá convenios colectivos».

Álvarez ha celebrado la reforma laboral que entró en vigor plenamente el pasado 31 de marzo subrayando los efectos sobre la contratación indefinida y obviando la derogación que pedía el año pasado. Aún así, ha incluido las reivindicaciones en torno al coste del despido -uno de los principales cambios en la ley de 2012 que permanecen en el marco actual- en la lista de lo que asegura que llevará a próximas mesas de negociación. «Queremos el nuevo estatuto de los trabajadores, que el despido sea negociado sobre una lista de causas más corta y aumentar el precio del despido», ha adelantado.