Los españoles sólo podrán ahorrar este año la mitad que en 2021 por la subida de los precios

En el último trimestre de 2021, en que la inflación subió con fuerza, las familias ya se vieron obligadas a tirar del dinero guardado Leer

Los españoles sólo podrán ahorrar este año la mitad que en 2021 por la subida de los precios

En el último trimestre de 2021, en que la inflación subió con fuerza, las familias ya se vieron obligadas a tirar del dinero guardado Leer

Las familias en España consiguieron ahorrar el año pasado un 11,4% de su renta bruta disponible, es decir, del dinero que les queda libre para gastar o ahorrar una vez descontado el pago de impuestos directos y cotizaciones sociales. Esto equivale a 86.547 millones de euros y es un 21,8% menos de lo que pudieron preservar en el año de la pandemia y el confinamiento, según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Para 2022, sin embargo, se espera que la capacidad de ahorro de los españoles se reduzca prácticamente a la mitad debido al impacto de la inflación en el bolsillo de las familias. En concreto, Funcas prevé que la tasa de ahorro de los hogares este año baje hasta el 6,9% de su renta disponible bruta. Este descenso situará la tasa de ahorro cerca de los mínimos que se registraron entre 2012 y 2018, años en los que el crecimiento económico unido a la abundancia de liquidez y a los bajos tipos de interés en los mercados financieros actuaron como revulsivo para el consumo en detrimento del ahorro -cuando sube uno baja el otro, y viceversa-.

En ese periodo, la tasa de ahorro se mantuvo baja, por debajo del promedio histórico en España (del 9,5%) y por debajo también del promedio del 12,3% de la Eurozona, con importancia diferencias por países: la tasa de ahorro de los españoles es muy inferior a la de los alemanes (17% en promedio) o de los franceses (14%), lo que nos sitúa en una situación más vulnerable ante shocks futuros o un periodo prolongado de inflación.

Ahorro hogares marzo 2022

En esta ocasión, no obstante, la caída del ahorro no se producirá porque el consumo vaya a crecer exponencialmente, sino que será debido al empobrecimiento que causa la inflación.

La subida de los precios, de hecho, recortará el consumo de los hogares en hasta un punto frente a lo previsto, calcula Funcas, pero estos no utilizarán esa renta que no gastan para ahorrar, sino que tendrán que destinarla al pago de precios más altos. Aunque recorten su volumen de gasto, lo que compren lo pagarán más caro, de ahí que tendrán que destinar parte de su ahorro a su consumo diario. Si los españoles mantuvieran este año el mismo nivel de consumo que en 2021 y adquiriesen los mismos bienes y servicios, tendrían que desembolsar 880 euros más para hacerse con ellos.

Situación distinta vivirán las rentas altas, que sí tendrán posibilidad de ahorrar pese a la subida de precios. En su caso, sin embargo, la inflación desincentivará el ahorro dados los bajos tipos de interés, ya que el dinero perderá valor depositado en una cuenta bancaria y será más rentable gastarlo.

La inflación en marzo se situó en el 9,8%, según ha adelantado el INE. Un dato que podría revisarse al alza dentro de dos semanas cuando el Instituto acabe de contabilizar los precios de los últimos días del mes y, especialmente, algunos ligados a la energía o los alimentos frescos que, por su volatilidad y su peso en la cesta de consumo, suelen generar cambios relevantes en los datos. Con eso, el IPC podría haber superado los dos dígitos en marzo aunque todavía no se haya hecho público.

En lo que va de año, el IPC ha subido un 7,8% de media, aunque Funcas prevé que esta media baje al 6,8% en el conjunto del año. «La demanda de los hogares, sin embargo, todavía crecería gracias a la posibilidad de recurrir al ahorro, y así amortiguar el descenso de la renta disponible de los hogares», explican.

Se da la circunstancia, además, de que en 2022 el aumento de la renta bruta disponible no será suficiente para compensar, en términos reales, la caída del ahorro, ya que tanto los salarios como las pensiones han subido este año sólo en torno a un 2%, unas cuatro veces menos de lo que suben los precios.

Aunque tradicionalmente las caídas del ahorro y aumentos del consumo se producían cuando crecía la confianza de los consumidores y bajaba la incertidumbre sobre las perspectivas económicas; ahora la economía vuelve a ser motivo de preocupación para los españoles, como se demostró en la última encuesta del CIS, y la confianza va en descenso. De hecho, el Índice de Confianza del Consumidor, publicado ayer, se ha desplomado en marzo hasta los 53,8 puntos respecto a los 89,8 puntos de febrero, la mayor caída en un mes de toda la serie histórica.

Pese al descenso de la confianza y el aumento de la incertidumbre, el ahorro caerá por la inflación. Este impacto de la subida de precios en el ahorro se puede apreciar ya en la recta final de 2021, en que el IPC creció hasta situarse en el 6,5% interanual en diciembre. De hecho, si se observa la tasa de ahorro en términos desestacionalizados (algo recomendable ya que el ahorro suele disminuir en el primer y tercer trimestre y aumentar en el segundo y cuarto), vemos que se redujo hasta el 9,6% de la renta disponible en el último trimestre del año, 2,8 puntos menos que en el trimestre anterior. En ese periodo, de octubre a diciembre, el IPC subió en promedio un 5,8%.