Londres anuncia sus planes para «enmendar» el Protocolo de Irlanda

Londres anuncia sus planes para «enmendar» el Protocolo de Irlanda

Reino Unido Sinn Féin desafía a Boris Johnson por el Protocolo de Irlanda Elecciones El triunfo histórico de Sinn Féin pone fin a la hegemonía unionista en Irlanda del Norte

El Gobierno británico ha anunciado sus planes para «enmendar» unilateralmente el Protocolo de Irlanda, el punto más controvertido del acuerdo del Brexit. La secretaria de Exteriores, Liz Truss, compareció este martes en el Parlamento para asegurar que la decisión de Londres no supone «una violación de las leyes internacionales», pese a las advertencias lanzadas desde Bruselas y desde Dublín.

Mary Lou McDonald, presidenta de Sinn Féin, el nuevo partido mayoritario en Irlanda del Norte, acusó directamente al Gobierno británico de «romper las leyes internacionales». El laborista Hilary Benn aseguró que la acción unilateral romperá la confianza de la UE y hará saltar posiblemente por los aires del acuerdo del Brexit. Varios diputados advirtieron del riesgo de una guerra comercial con la UE, con el trasfondo de la guerra de Ucrania y de la crisis del coste de la vida.

El propio Boris Johnson aseguró que la ley que prepara su Gobierno, y que será presentada en Westminster en las próximas semanas, es en realidad «una póliza de seguros» por si las negociaciones con la UE se rompen finalmente. Varios diputados conservadores (entre ellos, la ex premier Theresa May) han advertido de antemano que podrían votar en contra del Gobierno por supuesta violación del derecho internacional.

«La ley será consistente con nuestras obligaciones internacionales», recalcó Truss durante su intervención en Westminster. «La cuestión no es arrojar a la basura el Protocolo, sino enmendarlo para que funcione. Y la opción preferente del Gobierno es llegar a un acuerdo con la UE».

«Lo que hemos ofrecido son soluciones razonables a los problemas que está causando la puesta en práctica del Protocolo», añadió la titular del Foreign Office. «Entre ellas, un sistema de garantía comercial para dar la confianza a la UE de que los productos adquiridos por Irlanda del Norte no acaban entrando en el mercado único».

«Las relaciones entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte han sido socavadas por el Protocolo, que no tiene el apoyo de ninguna comunidad en Irlanda del Norte», declaró Truss (de hecho, y tras las recientes elecciones, los partidos pro-Protocolo ganan por 53 a 37 escaños en la nueva Asamblea de Stormont).

Truss hizo hincapié en los problemas prácticos surgidos por la creación de lo más parecido a una aduana interior en el Reino Unido, precisamente para evitar la vuelta a la frontera «dura» entre las dos Irlandas en tierra. La solución contenida en el acuerdo del Brexit ha sido dinamitada desde el principio por el Partido Democrático Unionista (DUP) por considerar que el Ulster ha quedado «descolgado» del resto del país y que la integridad territorial está en peligro.

El DUP ha sido el partido dominante en Irlanda del Norte durante dos décadas, pero ha quedado relegado al segundo puesto en las recientes elecciones locales, superado por primera vez por el partido nacionalista Sinn Féin. Tras su derrota en las urnas, los unionistas se han negado a formar parte de un gobierno de «poder compartido» -tal y como especifica el Acuerdo de Paz del Viernes Santo- mientras el Protocolo siga en vigor.

En su discurso en Westminster, Liz Truss alegó precisamente que la reforma del Protocolo es necesaria para poder formar un Gobierno en Irlanda del Norte. «Nuestra prioridad es mantener el Acuerdo de Paz de Viernes Santo, que incluye la responsabilidad compartida en el Gobierno de Stormont y la cooperación y la paridad entre todas las comunidades», declaró Truss.

Los unionistas fueron prácticamente los únicos en reaccionar positivamente al anuncio. «Es un buen principio», declaró el líder dle DUP Jeffrey Donaldson. «Pero el asunto tiene que resolverse en cuestión de días. No nos bastan las palabras, queremos ver acciones».