Lewis Hamilton toca fondo: retratado por su compañero y con la retirada en el horizonte

Lewis Hamilton toca fondo: retratado por su compañero y con la retirada en el horizonte

Lewis Hamilton está en el peor momento de su carrera deportiva. No es una exageración, ni mucho menos, sino la certeza de que está atravesando los días más difíciles de su vida desde que es piloto de Fórmula 1, incluso por encima de su dolorosísima derrota en 2021.

La imagen que le perseguirá como una pesadilla durante unas cuantas semanas será la de Max Verstappen, su enemigo más feroz en los últimos tiempos, doblándole en la vuelta 40 del anodino GP de Emilia Romaña.

Hamilton, el heptacampeón que hizo arrodillarse a toda la Fórmula 1 (metafórica y literalmente) a sus pies, era el que veía las banderas azules y debía dejarse pasar por un hombre encaminado hacia la victoria. 

Hay que remontarse a 2013 para ver la última vez que fue doblado y no entró en los puntos.

Hamilton apenas podía articular palabra al llegar a meta. No es casual que el mismísimo Toto Wolff, el jefe del equipo, su comandante y gran adalid, le diera mensajes de ánimo y perdón: «Lewis, perdón por este coche. Era inconducible y no te mereces un coche así».

Días atrás, Hamilton había dicho que este es el peor coche desde 2009, cuando aquel McLaren que se vio totalmente sobrepasado por el BrawnGP y el Red Bull apenas pudo pelear por nada serio… y aún así ganó dos carreras y tuvo tres podios. Ya quisiera Hamilton acabar este año con esos números en las 19 citas que quedan.

Tras lo ocurrido en 2021, Hamilton llegaba a este 2022 con hambre de venganza. Por eso le duele aún más verse donde se ve. En lo que va de temporada ya ha logrado un podio, 3º en Bahréin, y ha sido 4º en Australia, pero los otros dos resultados fueron mucho más discretos: 10º en Arabia Saudí y ahora 14º en Imola. Ni de lejos lo que esperaba.

Con este resultado del heptacampeón, solo hay un piloto en la parrilla que ha logrado acabar entre los cinco primeros en las cuatro carreras disputadas: no es otro que su propio compañero, George Russell. ¿Cómo se explica que, en palabras de Wolff, el mismo coche «inconducible» para Hamilton sea más que decente para el recién llegado? 

George Russell es el único piloto de la parrilla que ha acabado las cuatro carreras disputadas entre los cinco primeros

Los problemas de diseño del W13 están claros. El concepto del coche sin pontones es un fiasco a todas vistas, y hay serias dudas de que vayan a modificar el diseño para volver a uno más conservador. La discusión se realizó y se desechó. Ellos verán.

Pero lo cierto es que Hamilton no está para muchas tonterías. Su objetivo es ganar el octavo Mundial y, según sus propias palabras, ya no será en este 2022. Aunque quedan 19 carreras por delante y él ha tirado la toalla porque no cree que se pueda dar la vuelta a la situación. Su contrato acaba a finales de este año y dos decepciones consecutivas, la de 2021 y esta que está sufriendo y sufrirá durante meses, pueden llevarle a colgar el casco definitivamente. 

El ‘run-run’ está en el paddock y los mensajes de cariño hacia el británico por parte de su equipo no se han hecho esperar. Lo de Wolff es toda una declaración de intenciones, ya que el mensaje de «ganamos juntos, perdemos juntos» queda muy bien como eslogan, pero realmente lo que quieren decir es que quien gana es Hamilton y quien pierde es el equipo. Habrá que ver si no es momento de romper el matrimonio más exitoso de la historia de la Fórmula 1 para intentar avanzar.