Las normas más estrictas de los entrenadores, de la tecnología al sexo: Xavi, Capello, Conte, Guardiola, Mou…

Las normas más estrictas de los entrenadores, de la tecnología al sexo: Xavi, Capello, Conte, Guardiola, Mou…

La legada de Xavi al banquillo del Barça ha supuesto, además de un soplo de esperanza para los culés, la entrada en vigor de una serie de normas que el técnico de Terrasa ha querido imponer para que la rutina y la disciplina se traduzcan en un mejor rendimiento del equipo. 

Desde la obligatoriedad de desayunar todos juntos 30 minutos antes del comienzo del entrenamiento matutino a comer todos juntos tras el mismo bajo la supervisión de un equipo de nutricionistas. Leyes de convivencia y comportamiento que no son nuevas y que otros, en el Barça y en otros clubes, ya impusieron con el fin de mejorar. 



Algunas de estas normas, sin embargo, van más allá de lo cotidiano y hay varios ejemplos curiosos de entrenadores muy conocidos a lo largo de la historia. Imposiciones unas, sugerencias otras, que van desde el uso de los móviles a los hábitos sexuales. Las repasamos.

El controlador Capello

Ya en su primera etapa al frente del Real Madrid, en 1996, el mítico entrenador italiano remitió una carta a toda la plantilla que era toda una declaración de intenciones: Normas del señor entrenador I y II.

Cuestiones relativas al rendimiento en el entrenamiento diario y hasta códigos de vestimenta que volvió a implantar, en una versión revisada, en su segunda etapa en el banquillo blanco.

Desayunar juntos, evitar los dulces y vestir siempre de traje, con el escudo del club bordado en la chaqueta, eran unas de sus habituales aunque ya en esa etapa del nuevo siglo -2006-2007- Capello fue uno de los primeros entrenadores en prohibir los móviles en la plantilla y fue especialmente estricto: ni antes ni después de los partidos, ni en las zonas comunes del hotel de concentración ni en el autobús.

Conte y sus recomendaciones sexuales



Aunque esto no llegó a ser una norma por lo inapropiado de la misma, Antonio Conte, en ese momento en el Inter, sugirió a sus futbolistas que las relaciones sexuales durante la temporada «no fueran muy largas» y que trataran de hacer el menor esfuerzo posible: «Mejor debajo que encima», fue su opción.

El italiano es muy amigo de normas y, de hecho, esta semana se conocía que entre sus primeras acciones como entrenador del Tottenham, ha estado la de imponer una dieta muy específica: «El ketchup y la mayonesa quedan absolutamente prohibidos», ha dicho Conte, amén de otro buen puñado de condimentos y alimentos que ha añadido a su lista negra. 

Guardiola, ni wifi ni sexo después de medianoche

Otro de los entrenadores que más cuidadosos han sido siempre con los hábitos diarios que repercuten de manera directa en el rendimiento de los jugadores ha sido Pep Guardiola.

El técnico del Manchester City libró una cruzada ‘antimóviles’ en el club inglés no sólo para tratar de reducir los focos de distracción de sus jugadores sino para fomentar la conversación y la relación entre ellos durante las concentraciones.

Asimismo y según reveló en su momento la ‘Gazzetta dello Sport’, también pidió a sus jugadores que no mantuvieran relaciones sexuales pasada la medianoche y respetaran el descanso porque era esencial para el rendimiento en el terreno de juego. Tampoco es muy amigo Pep de los peinados extravagantes, que pide evitar.

Mou, la puntualidad y su cruzada contra el Fortnite

Cuando José Mourinho llegó al Real Madrid quiso dejar muy claro que había un valor de convivencia esencial para él: la puntualidad.

El entrenador portugués advirtió de que aquel jugador que llegara tarde no tendría derecho a entrenar, amén del pago de la correspondiente multa. Y no sólo eso: el autobús tampoco esperaba a nadie; si alguien llegaba un minuto tarde, se quedaba en tierra.

Mou tampoco era muy amigo de móviles durante las concentraciones aunque algo más permisivo que sus colegas: se conformaba con que, al menos, estuvieran en modo silencio.

Algo anecdótico y que dice mucho del carácter del entrenador de la Roma es su cruzada contra el famoso videojuego ‘Fortnite‘, algo de lo que se quejó a su llegada al equipo italiano: «Es una pesadilla. Los jugadores se pasan horas jugando a esa mierda. Están despiertos toda la noche por eso», dijo, dando un toque de atención a los suyos.