La Justicia chilena detiene al máximo líder mapuche y el Gobierno pide «no politizarlo»

La Justicia chilena detiene al máximo líder mapuche y el Gobierno pide «no politizarlo»

La justicia chilena detuvo este miércoles a Héctor Llaitul, el más radical de los líderes mapuches, un hecho de relevancia a poco más de una semana de un referéndum constitucional que divide profundamente al país.

Llaitul dirige la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), una organización indígena que desde hace años se atribuye ataques incendiarios y armados. Sus objetivos son maquinarias forestales, camiones y edificaciones de empresas forestales instaladas en territorios que en el pasado pertenecían a la etnia mapuche. El líder detenido reivindica la lucha armada para recuperar esas tierras del sur del país.

Pese a que la ministra del Interior, Izkia Siches, llamó a «no sacar réditos políticos» del hecho, la detención de Llaitul es todo un dato político: fue posible por una querella interpuesta en 2020 por el gobierno del entonces presidente Sebastián Piñera, ampliada por el de Gabriel Boric en julio de este año. Un claro caso de cooperación entre la derecha y la izquierda.

Un día después de la asunción de Boric, Siches visitó la Araucanía y se retiró al ser recibida a tiros. Aquello fue un golpe para un gobierno que había decidido desmilitarizar el área. La política de mano tendida a los mapuches más radicales no funcionaba.

Llaitul fue detenido en un restaurante. Se lo acusa de hurto de madera, usurpación y atentado contra la autoridad.

El gobernador de la Región de la Araucanía, Luciano Rivas, pidió que el líder mapuche sea trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Santiago, la capital del país, y que no permanezca en su zona.

«Este caso es complejo y nosotros esperamos que no quede detenido en nuestra región y tampoco en la Región del Biobío. Esperamos que sea trasladado a una cárcel de alta seguridad que garantice su detención y que se lleve a cabo un debido proceso para quien ha generado tanto dolor y tanta violencia en el sur de Chile».

«Llaitul es la cabeza del terrorismo», añadió Rivas. «Ahora necesitamos avanzar hacia la desarticulación definitiva de las redes criminales que lo apoyan (…). Consideramos que se hace un poco de justicia con respecto a lo que ha estado pasando desde hace 25 años en la región. Claramente esperábamos que esto se hiciera antes, pero es valorable que hoy se avance en dar un poco de tranquilidad a las víctimas de violencia de la Araucanía».

Chile decidirá este 4 de septiembre si aprueba el texto de una nueva Constitución redactada entre 2020 y 2021. Los derechos de los pueblos originarios, a los que se les reconoce una justicia propia y diferenciada en ciertos temas e instancias iniciales, son parte de la nueva Carta Magna.

«Nadie está por encima de la ley», destacó la ministra Siches. «Los trabajos, tanto del Ministerio Público, como de las policías, han rendido frutos».