La inflación tensiona aún más la tasa de sustitución de las pensiones, de las más altas de la OCDE

En España, la pensión media supone un 80,1% del sueldo medio, porcentaje que seguirá subiendo a medida que las pensiones crecen con más intensidad que los salarios Leer

La inflación tensiona aún más la tasa de sustitución de las pensiones, de las más altas de la OCDE

En España, la pensión media supone un 80,1% del sueldo medio, porcentaje que seguirá subiendo a medida que las pensiones crecen con más intensidad que los salarios Leer

España es uno de los países más generosos en el pago de sus pensiones públicas ya que tiene una tasa de sustitución -el cociente entre la pensión pública y el último salario- muy superior a la media de la OCDE o la Unión Europea.

Según el último informe de pensiones de la OCDE, esta tasa asciende al 80,1% a cierre de 2021, frente a la media del 62% de los países que integran esa organización. Esto supone que la pensión pública, de media, cubre un 80% del último sueldo percibido por el trabajador. En Alemania es del 57,9%; en Francia, del 71,3%, o en Italia, del 78,4%. Los datos de Eurostat están actualizados a 2020 y reflejan que España fue ese año el tercer país de la Unión Europea con una tasa de reemplazo más alta, sólo por detrás de Grecia y Luxemburgo. De media en la Unión, esta tasa se situó en el 54%.

A medida que van entrando en el sistema de Seguridad Social nuevos beneficiarios que cobran pensiones más altas -porque vienen de cobrar sueldos más elevados- y que las pensiones van revalorizándose año a año, el numerador de esa tasa de reemplazo va creciendo. Las altas de abril han sido de media de 1.137 euros, un 5,8% más cuantiosas que hace un año, mientras que las altas de jubilación han sido de 1.436 euros, un 2,9% más elevadas.

Ahora, el nuevo sistema de revalorización de las pensiones aprobado en la última reforma -que estipula que deben subir de forma automática en un porcentaje equivalente a la media del IPC interanual de los doce meses que van desde diciembre de 2021 a noviembre de 2022 (en este caso)- obligará al Estado a subir esta partida el próximo año en torno a un 6%, según calcula el Ejecutivo, lo que incrementará el gasto de la Seguridad Social en unos 10.000 millones adicionales sólo por la revalorización. Por cada punto de inflación extra, el gasto en pensiones cree en 1.700 millones, tal y como ha avisado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

Fedea apunta que a ese incremento se suma el aumento de gasto derivado del mayor número de pensiones (un 1,1%) y el hecho de que las nuevas pensiones que entran en el sistema sean más altas que las que salen (1,3%). «La suma de los tres efectos implicaría un crecimiento del gasto en pensiones del 8,4% en 2023 (13.923 millones de euros adicionales para la Seguridad Social hasta superar los 166.700 millones de euros y 1.500 millones de euros a mayores para las Clases Pasivas hasta alcanzar 19.400 millones de euros)».

Esta subida tan pronunciada de las pensiones no será paralela a un incremento de los salarios. De hecho, en los primeros tres meses del año, los aumentos de sueldo pactados en convenio promedian un 2,36%, según la Estadística de Convenios Colectivos del Ministerio de Trabajo.

Hay que tener en cuenta, además, que esa es la subida media pactada en 1.892 convenios con efectos económicos conocidos y registrados, que afectan sólo a 450.606 empresas y 4.937.928 trabajadores. Los casi 15 millones de trabajadores restantes no están regulados por convenio y es difícil pensar que en negociaciones individuales (empresa-trabajador) sean generalizadas las subidas de sueldo por encima de ese porcentaje. Los convenios, así como los acuerdos de negociación colectiva, sirven precisamente de guía para marcar estos incrementos.

Como la inflación en abril ha sido del 8,4% y en lo que va de año se sitúa en media en el 8%, los trabajadores que han conseguido pactar esta subida aún sufren una pérdida de poder adquisitivo de 5,5 puntos porcentuales, que será aún mayor para los que no han visto cambios en su salario.

Dado que los sueldos subirán en mucha menor proporción que las pensiones de cara a 2023, como ha ocurrido en los últimos años, también será superior el incremento de la pensión media respecto al salario medio, de ahí que la tasa de sustitución o reemplazo se incrementará, al crecer más el numerador que el denominador. Se perpetuará así la tendencia de incremento de los últimos años, ya que desde 2006, la pensión media ha crecido un 60% mientras el sueldo medio ha aumentado en un 29%.

Este aumento de la tasa de sustitución se traduce, a efectos prácticos, en que el presupuesto de gastos de la Seguridad Social seguirá subiendo el próximo año respecto a los 179.826 millones de euros contemplados para este ejercicio, según refleja el Programa de Estabilidad enviado este viernes a Bruselas. De los cuales, 149.971 millones (10.712 millones en cada una de las catorce pagas) se destinan al pago de pensiones contributivas.