La Autoridad Fiscal certifica el fracaso del Ingreso Mínimo Vital: sólo ha llegado al 40% de los beneficiarios

La AIReF pone de manifiesto que el IMV «solo ha puesto de manifiesto una parte de su potencial», y subraya que tiene «un amplio recorrido» Leer

La Autoridad Fiscal certifica el fracaso del Ingreso Mínimo Vital: sólo ha llegado al 40% de los beneficiarios

La AIReF pone de manifiesto que el IMV "solo ha puesto de manifiesto una parte de su potencial", y subraya que tiene "un amplio recorrido" Leer

Un año y medio después de su aprobación y puesta en marcha, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) apenas había llegado al 40% de sus beneficiarios potenciales. 284.000 hogares con el 56% de su presupuesto, en concreto, según constata la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que este martes ha publicado su primera opinión sobre el IMV.

El documento de la Autoridad Fiscal señala asimismo que «el número de solicitudes ha sido elevado [1,5 millones], sobre todo en los primeros meses, pero un porcentaje muy alto resultaron rechazadas», expone el documento. Esto supone que «975.000 expedientes han sido rechazados«, según ha concretado la presidenta del organismo, Cristina Herrero, «principalmente debido a criterios de renta».

«Además, 400.000 hogares que podrían recibir el IMV aún no lo han solicitado [el 57% de los posibles beneficiarios], fenómeno conocido como non take-up», prosigue el texto de la AIReF. «Este fenómeno está más presente entre los hogares que poseen algún tipo de renta y, en particular, se concentra entre aquellos que obtendrían un incremento de renta más limitado en el caso de ser beneficiarios del IMV», añade.

Unas cifras, por lo tanto, que muestran el fracaso de la medida o, al menos, que se ha quedado muy lejos de las aspiraciones iniciales del Gobierno y del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Herrero, no ha querido calificar el resultado del IMV pero sí ha apuntado que «ha desplegado solo una parte de su potencial«, y que presenta todavía «un amplio recorrido para ser una herramienta de lucha contra la pobreza». Además ha reconocido la «dificultad» de aplicación de la medida, y ha querido reconocer que, ha pesar de todo, el IMV es «una de las pocas políticas que tiene valoración continua».