Impulso empresarial en Madrid al Corredor Mediterráneo sin la presencia de la Generalitat

Impulso empresarial en Madrid al Corredor Mediterráneo sin la presencia de la Generalitat

Al mapa ferroviario de España le falta una pata. Hace 25 años que las regiones del este y sur peninsular esperan un tren que las conecte entre ellas y hasta Europa. Veinticinco años para transformar el modelo radial español en uno circular, acorde con las demandas de Bruselas y con una «España solidaria y con las mismas oportunidades de tener una economía sana», como ha descrito Juan Roig, presidente de Mercadona, en el 5º acto empresarial y Segundo Chequeo Semestral del Corredor Mediterráneo organizado por la iniciativa Quiero Corredor este miércoles bajo el lema «España está perdiendo el tren».

Al evento han acudido más de un millar de empresarios, así como representantes institucionales de las regiones afectadas por el Corredor, a excepción de Cataluña, que no ha enviado a ningún representante al encuentro. Por parte de la Comunidad Valenciana ha asistido su presidente, Ximo Puig, mientras que de la Región de Murcia ha participado su homólogo Fernando López Miras. También ha estado presente la consejera de Infraestructuras andaluza, Marifrán Carazo Villalonga.

El objetivo del encuentro, promovido por la iniciativa Quiero Corredor, es la culminación del Corredor del Mediterráneo en 2025, tal y como se comprometió el anterior ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Jose Luis Ábalos. La nueva titular de Transportes, Raquel Sánchez Jiménez, presente en el acto, ha ratificado algunos de los compromisos de su predecesor, pero con matices. «Para 2025-2026 al menos la conexión entre Almería y la frontera francesa será una realidad», ha aclarado.

Esto se materializará, por ejemplo, en la finalización del tramo que conecta a Murcia con Madrid, Cuenca y el resto de España, además de «conectar el puerto de Tarragona y todo su cluster empresarial con el resto de Europa». La ministra también se ha comprometido a mejorar que los servicios de alta velocidad entre Valencia y Castellón para que dejen de interferir en los servicios de cercanías, conectando «las tres capitales de la Comunidad Valenciana». A su vez, promete conectar a Granada y Málaga a Antequera, entre otros.

No se ha pronunciado sin embargo sobre el tramo 13 que conecta Murcia -Almería, «el mayor problema del Corredor», según lo ha definido Francisco García, técnico ferroviario. Tampoco se ha referido a la conexión Málaga-Algeciras, que el Gobierno asegura que está estudiando. Del mismo modo, la línea Almería-Granada tampoco está en proyecto. Algo que García ha calificado de «inexplicable»

El retraso en las obras tiene unas consecuencias claras sobre la movilidad de la región y su desarrollo económico, como ha evidenciado Vicente Boluda, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). «Cuando reclamamos la finalización del Corredorno es por capricho, ya que en el arco mediterráneo se concentran el 50% de la población española, el 51% de las exportaciones, el 50% del turismo extranjero, el 47% del tejido empresarial, el 45% del PIB y el 63% del tráfico de las mercancías portuarias», ha afirmado.

Así, la ralentización del proyecto se traduce en «pérdidas incalculables» a las que se suma una falta de» ventaja competitiva», según ha analizado el escritor y economista Fernando Trias de Bes durante su intervención en el evento. «Tenemos 7 puertos, de los mejores de Europa, y nos falta un eslabón para poder distribuir las mercancías que llegan a ellas al resto del continente». Por su parte José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank se ha mostrado entusiasmado con el proyecto, y ha afirmado que «invertir en el Corredor Mediterráneo es definitivamente rentable».

Desde el Gobierno, Raquel Sánchez ha señalado los 700 millones de los nuevos PGE destinados a la continuación de las obras del Corredor como un indicio de la voluntad política del Gobierno de concluir el mayor número de tramos durante su mandato. Presupuestos que Boluda ha criticado, no siempre se ejecutan. En este sentido, ambos han destacado el papel fundamental que tendrán los fondos europeos en el desarrollo del Corredor. «En infraestructura es donde mejor podemos marcar», ha apuntado el presidente de AVE.

Con este favorable marco, Boluda ha señalado que la ministra «tiene una oportunidad única, la que todos sus predecesores dejaron. La oportunidad de evitar que España pierda el tren del progreso, el tren del siglo XXI, el Corredor del Mediterráneo».

Las razones económicas convergen con las climáticas, traducidas en una apuesta por la sostenibilidad impulsada desde las instituciones españolas, europeas, así como por gobiernos de todo el mundo. De hecho, todas las partes se han dado encuentro esta semana en Glasgow durante la COP26, para apuntalar las estrategias que permitirán a las potencias firmantes del Acuerdo de París cumplir con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados. Para ello, la reducción del uso de combustibles fósiles y la apuesta por el transporte ferroviario cumple un papel determinante.

Empresarios y representantes institucionales han expresado navegar en la misma dirección. En palabras de Raquel Sánchez, «el ferrocarril debe convertirse en el principal modo de transporte. Nos va la mejora de las condiciones de vida, la sostenibilidad y el medio ambiente. Estamos comprometidos con la descarbonización de la energía y debemos conseguir que las mercancías usen el tranvía como modo de transporte».

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