Fin de la tregua en el alquiler: los precios vuelven a subir mientras el bono-joven sigue en el limbo

Las rentas registraron una subida del 0,8% entre enero y marzo (el primer incremento interanual después de 13 meses) ante la presión de la demanda y en plena escalada de la inflación Leer

Fin de la tregua en el alquiler: los precios vuelven a subir mientras el bono-joven sigue en el limbo

Las rentas registraron una subida del 0,8% entre enero y marzo (el primer incremento interanual después de 13 meses) ante la presión de la demanda y en plena escalada de la inflación Leer

Cuando la subida de los alquileres parecía no tocar techo, la pandemia y los sucesivos confinamientos frenaron en seco la escalada de las rentas. El mercado de arrendamiento fue uno de los más castigados por el coronavirus, pero 13 meses después, la tregua para los inquilinos se ha terminado: los precios vuelven a encarecerse mientras los más jóvenes siguen a la espera de poder acceder al bono-joven de 250 euros que el Gobierno prometió a comienzos de año.

La vuelta de los estudiantes a las universidades y la recuperación de la actividad económica antes de la invasión en Ucrania se tradujeron en un aumento de la demanda en las grandes ciudades de las que muchos habían salido para teletrabajar o para estudiar desde sus lugares de origen. Ese aumento de la demanda ha vuelto a presionar los precios al alza, de forma que éstos han experimentado una subida media del 0,8% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2021, según los datos del portal inmobiliario Fotocasa.

«Las grandes ciudades vuelven a llenarse de jóvenes estudiantes, que son quienes más interactúan con este mercado y quienes más buscan una vivienda en alquiler, y la fuerte demanda empuja los precios hacia arriba de nuevo», explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de la firma. Entre enero y marzo, el incremento alcanzó el 2,5% respecto al trimestre anterior, lo que situó las rentas en 10,53 euros por metro cuadrado al mes. «Después de 13 meses con caídas interanuales consecutivas parece que, por ahora, los descensos han finalizado y el mercado del alquiler cambia la tendencia», añade Matos.

Un cambio de tendencia que coincide además con el avance de la inflación. A finales de marzo, el Gobierno limitó hasta un máximo del 2% la revisión de las rentas durante los próximos tres meses para evitar que los caseros trasladen a los inquilinos el aumento del IPC. En el sector creen que la medida se prolongará hasta final de año y que la prórroga ayudará a contener subidas mayores, pero dan por hecho que pese a todo, habrá subidas.

«La recuperación de la demanda tensionará los precios y éstos se encarecerán a lo largo del año. En los contratos que ya estaban firmados, las rentas también habrían subido sin el tope del Gobierno, aunque no habrían llegado a trasladar completamente el IPC; sin embargo, los contratos que se hagan nuevos ya incluirán esa previsión de inflación y eso supondrá otro factor de presión», apunta Beatriz Toribio, analista experta en el sector inmobiliario.

A su juicio, el mercado del alquiler en España sigue aquejado por la escasez de oferta, especialmente de vivienda en alquiler asequible, y sería necesario aumentar el parque disponible para aliviar los problemas de accesibilidad. «Medidas como la limitación de los precios, lejos de contribuir a solucionar la situación, añaden más complicaciones porque desincentivan a los propietarios a la hora de poner sus inmuebles en el mercado», asegura Toribio.

Como forma de frenar las críticas por la intervención en el mercado, Pedro Sánchez anunció un bono-alquiler de 250 euros para jóvenes menores de 35 años el mismo día que cerró el acuerdo por la Ley de Vivienda que topa las rentas en las zonas tensionadas. Era una de las medidas estrella de los Presupuestos Generales de este año y debía entrar en vigor en enero, pero casi cuatro meses después, los inquilinos siguen a la espera del bono y sin saber cuándo podrán acceder a él.

«En las últimas semanas estamos teniendo muchas peticiones de información por parte de usuarios que quieren saber cómo solicitar la ayuda, pero no podemos darles respuesta», dice María Matos.

Su puesta en marcha está atascada mientras las rentas siguen subiendo. El Consejo de Ministros no aprobó hasta el 1 de marzo la distribución de los 400 millones de euros entre las comunidades autónomas que se encargarán de gestionar las solicitudes y conceder las ayudas, pero varios gobiernos regionales aseguran que el dinero aún no ha llegado mientras otros se quejan de las dificultades para conocer los requisitos y condiciones establecidas por el Ministerio de Transporte en el diseño del mecanismo.

Moncloa estableció también que el bono tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero, pero mientras se hace efectivo, la inseguridad y la indefinición retrasa las decisiones de emancipación de cientos de jóvenes en el país. «La situación es un reflejo del desconcierto que generan las medidas que está tomando el Gobierno en materia de vivienda, un desconcierto que en este caso afecta a los inquilinos y a su decisión de independizarse», apunta Beatriz Toribio. «Se necesita una regulación transparente, clara y sostenida en el tiempo para arrendadores y arrendatarios», reclama.