Etiopía está al borde de una guerra a gran escala y los rebeldes se acercan a la capital, mientras se cumple un año desde el inicio del conflicto

Etiopía está al borde de una guerra a gran escala y los rebeldes se acercan a la capital, mientras se cumple un año desde el inicio del conflicto

Las autoridades decretaron el estado de emergencia en todo el país y ordenaron a los residentes de Adís Abeba prepararse para defender sus casas.

Este miércoles se cumplió un año desde el inicio del conflicto armado en Etiopía, que todavía está lejos de una solución. Los enfrentamientos entre las fuerzas de la región de Tigray y los militares gubernamentales se intensificaron esta semana, mientras los rebeldes avanzan hacia la capital del país y el conflicto amenaza con convertirse en una guerra aún mayor.

Estado de emergencia

El Consejo de Ministros de Etiopía declaró este martes el estado de emergencia en todo el país por 6 meses, ante la amenaza de los rebeldes de lanzar una ofensiva contra la capital.

El documento prohíbe la difusión de cualquier tipo de discurso que contradiga al oficial y prevé la persecución de los que presten ayuda financiera o moral a los grupos rebeldes. Asimismo, se prohíbe organizar manifestaciones y portar armas sin permiso, así como circular por las zonas urbanas sin documentos o interrumpir procesos de producción importantes.

El avance de los rebeldes hacia la capital

El estado de emergencia fue decretado después de que el separatista Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (FLPT) anunciara la captura de dos ciudades en la región de Amhara –Dessie y Kombolcha–, ubicadas a unos 380 kilómetros de Adís Abeba. Este viernes, el canal Tigrai TV, controlado por el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray, reportó que los rebeldes, apoyados por el Frente de Liberación Oromo, tomaron la ciudad de Shewa Robit, ubicada a 220 kilómetros de la capital.

En el contexto de este avance, el portavoz de la organización, Getachew Reda, señaló que su objetivo es derrocar el Gobierno federal y establecer un diálogo nacional bajo un nuevo gabinete interino. La BBC informa que los rebeldes quieren poner fin al bloqueo de la región de Tigray, que necesita ayuda humanitaria. De acuerdo con la ONU, la hambruna amenaza a 400.000 personas allí.

Mientras tanto, el portavoz del Frente de Liberación Oromo, Odaa Tarbii, declaró este jueves que los rebeldes en Etiopía van a crear una alianza política, las Fuerzas Unidas de Federalistas Etíopes, contra el primer ministro Abiy Ahmed, quien ganó el Premio Nobel de la Paz en el 2019 por haber finalizado la guerra con Eritrea. Al menos 9 grupos que estaban en conflicto con el Gobierno en el último tiempo, entre ellos el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray, el Frente Revolucionario Democrático Unido Afar y el Movimiento de Liberación del Pueblo de Gambela, formarán parte de la unión, dijo Tarbii a Bloomberg.

Sin embargo, el fiscal general de Etiopía, Gedion Temothewos, tachó la creación de la alianza de un «truco publicitario«, recoge Reuters.

¿Qué pasará ahora?

En medio del acercamiento de los rebeldes a la capital, las autoridades ordenaron a los residentes de Adís Abeba prepararse para defender sus casas. Los medios estatales señalaron que el Ejército del país llamó este viernes a los exmilitares a volver a sus filas para combatir a los rebeldes.

A su vez, Abiy prometió este miércoles que «enterrarán a su enemigo en su sangre y huesos» y llevarán a Etiopía a «la gloria».

Mientras tanto, Tsadkan Gebretensae, alto comandante de las fuerzas de Tigray, afirmó que el fin de la guerra está cerca y prometió que «crearán una plataforma para reunir a todas las partes interesadas y discutir el futuro del país».

Tewodrose Hailemariam, alto miembro del Movimiento Nacional de Amhara, declaró a la BBC que hay dos opciones de lo que pasará en el país en el futuro. «El FLPT es derrotado y el Gobierno central etíope es salvado. O el escenario peor es que el FLPT gobierne y controle Adís Abeba y entonces habrá una guerra civil en toda la nación«, afirmó.

En noviembre del 2020, las tropas etíopes y eritreas ocuparon la región de Tigray, enfrentándose a la feroz resistencia del FLPT hasta que en junio ambos Ejércitos se retiraron de la zonaEl conflicto armado dejó miles de muertos y 5 millones de personas necesitadas de ayuda

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