Escrivá eleva al 0,6% el alza de las cotizaciones para recaudar 21.000 millones y no convence ni a patronales ni a sindicatos

Escrivá eleva al  0,6% el alza de las cotizaciones para recaudar 21.000 millones y no convence ni a patronales ni a sindicatos

El sistema diseñado por el Gobierno para cumplir con su compromiso de salvar el sistema de pensiones de manera que alcance a próximas generaciones y Bruselas lo de como un suficiente factor de equilibrio recaudará entre 20.000 y hasta 24.000 millones de euros en los 10 años en los que estará en vigor, según las estimaciones trasladadas ayer por el Ministerio de Seguridad Social a sindicatos y empresas en las negociaciones que mantienen para pactar este mecanismo.

La mesa del diálogo social que reúne a las tres partes para encontrar un acuerdo que cumpla este encargo del Congreso se encontró ayer con que el Gobierno modificaba su propuesta de la semana pasada. En vez de una cotización finalista del 0,5% del salario de los trabajadores que se sume a las ya establecidas durante la década de 2023 a 2032, el ministerio dirigido por José Luis Escrivá, planteó una del 0,6%. De este modo, en vez de los 1.700 millones anuales que se recaudarían con la propuesta inicial, los ingresos subirán hasta cerca de 2.100 millones. Si se proyecta que las cotizaciones crezcan a un ritmo del 2% y el tipo de interés es el 1%, el acumulado al cabo de 10 años, en 2032, sería de hasta 24.300 millones, según estimaciones del grupo de pensiones de las universidades de Valencia y Extremadura.

Según el planteamiento realizado ayer, empresas y sindicatos compartirán el esfuerzo de financiación aportando un 0,4% las primeras y un 0,2% los trabajadores. El ministro Escrivá definió su propuesta la semana pasada como un «mecanismo que simplemente genera una válvula de seguridad y da holgura al sistema para reforzar su sostenibilidad». Según la agenda del Gobierno, queda una semana para definirlo de acuerdo con los agentes sociales o introducirlo sin su apoyo en la reforma de las pensiones. Por ahora, al menos en lo relativo a las patronales CEOE y Cepyme, gana la segunda opción.

Eso sí, teniendo en cuenta la escala del sistema de pensiones, está por ver si le parece suficiente a la Comisión Europea, que pide esta reforma como garantía de sostenibilidad futura del sistema. El plan se queda muy lejos de su objetivo nominal, que es establecer un mecanismo de equidad intergeneracional (MEI) que garantice que las tensiones financieras actuales no se trasladan a generaciones futuras y de confianza a quienes hoy empiezan a cotizar. Los ingresos recaudados se destinarían a rellenar el fondo de reserva de las pensiones, que a día de hoy apenas cuenta con 2.000 millones de euros después de haberse vaciado para pagar pensiones en la última década.

Sólo en 2022 el gasto en pensiones batirá un nuevo récord al suponer el desembolso de 171.165 millones de euros, un 4,8% más que este año y absorber uno de cada cuatro euros del gasto total de los Presupuestos Generales del Estado, queprevén incrementar sus ingresos por cotizaciones un 9% el próximo año, hasta los 136.345 millones de euros. Este crecimiento viene de un aumento del 1,7% en las cotizaciones, por una previsión de aumento del empleo del 2,7% y una subida media de los salarios prevista del 1,5%. Con todo, larecaudación que se ingresará a partir de trabajadores y empresarios alcanza a financiar un 79% del gasto de la Seguridad Social para 2022.

La acogida de la propuesta de Escrivá por parte de empresas y sindicatos tiene como punto en común que resulta insuficiente para cubrir los objetivos que se plantea. Los sindicatos CCOO y UGT apuntaron ayer que la subida de cotizaciones es «insuficiente». «La propuesta del Gobierno debe ser mejorada en términos de suficiencia, allegando más ingresos, distribución de la cotización adicional entre empresa y personas trabajadoras y no predeterminando las negociaciones futuras en el seno del Diálogo Social «, comentaron los representantes de los trabajadores.

Las patronales, por su parte, lo apuntan señalando la diferencia entre la cantidad recaudada, que en 120 meses apenas recaudaría para cubrir dos pagas, y los retos del sistema. La desproporción les hace pensar que, apenas puesto en marcha, el mecanismo diseñado por Escrivá requeriría nuevos aumentos de cotizaciones. «Es una patada hacia adelante», resume un empresario.

De hecho, el documento presentado por Seguridad la semana pasada establece que el MEI tendrá una duración de diez años mientras no se desvíe el gasto en pensiones. Si lo hace, Escrivá deja para futuros gobiernos la posibilidad de revisar el sistema y corregirlo a partir de nuevas subidas en cotizaciones o recorte en pensiones o ambas. La reforma de las pensiones tendrá una continuidad el año que viene con nuevas tandas de medidas pero, en esta fase, el ministro asegura confiar por encima de todo en sus

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