«Es como si estuviesen preparando un golpe para las elecciones»: el déjà vu trumpista de Bolsonaro inquieta en Brasil

«Es como si estuviesen preparando un golpe para las elecciones»: el déjà vu trumpista de Bolsonaro inquieta en Brasil

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Son amplias las franjas de las clases medias y altas brasileñas que, desde siempre, miran hacia los Estados Unidos. Con críticas o admiración, el «Tío Sam» está presente. Hoy es, sin embargo, el presidente Jair Bolsonaro el que está creando en la República Federativa do Brasil de 2022 un ambiente similar al de los Estados Unidos de América de 2020: las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre pueden ser fraudulentas, dice.

Una táctica que recuerda demasiado a la de Donald Trump en los meses previos al triunfo de Joe Biden en noviembre de 2020. ¿Se atreverá Bolsonaro a imitar a Trump hasta las últimas consecuencias y negarse a reconocer el resultado, tal como hizo el ex presidente estadounidense en aquellas frenéticas semanas?

No es de descartar, en absoluto. Bolsonaro convocó el pasado lunes a unos 40 embajadores extranjeros a una reunión en el Palacio de la Alvorada, en Brasilia. Y allí, con un tono suave y calmado que llamó la atención por ser inhabitual en él, el jefe de Estado del quinto país más grande del mundo desarrolló sus argumentos, algunos de ellos ya conocidos: el sistema de voto electrónico corre el riesgo de ser hackeado y el Supremo Tribunal Federal (STF) trabaja en contra de él, al igual que el Supremo Tribunal Electoral (STE).

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El presidente centró sus críticas en los ministros Alexandre de Moraes, Edson Fachin y Luís Roberto Barroso. Fachin es el actual presidente del TSE (Tribunal Superior Electoral). Barroso presidió el tribunal electoral, y se espera que Moraes lo comande durante las elecciones, cuya primera vuelta se celebrará el 2 de octubre. Las encuestas muestran a Bolsonaro hasta 19 puntos por detrás del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del centroizquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

«El señor Barroso, al igual que el señor Fachin, han empezado a dar la vuelta al mundo criticándome, como si estuvieran preparando un golpe de estado con motivo de las elecciones», aseguró Bolsonaro ante los diplomáticos extranjeros, entre los que no estaba la vecina Argentina, con cuyo gobierno peronista casi no mantiene relación por considerarlo «comunista».

«Recorro todo Brasil, soy bien recibido en todas partes. Camino entre la gente. Del otro lado, no. Ni siquiera comen en el restaurante del hotel, porque no tienen aceptación. La gente que les debe favores no quiere un sistema electoral transparente. Predican todo el tiempo que, tras anunciar el resultado de las elecciones, sus jefes de Estado deben reconocer el resultado de las mismas», añadió el presidente.

«El sistema es completamente vulnerable», ha insistido Bolsonaro en referencia al sistema de voto electrónico, que funciona en el país desde 1996 sin que haya habido problemas. El presidente, un ex militar, tiene entre ceja y ceja la realización de un conteo de votos a cargo de las Fuerzas Armadas. El TSE rechazó semanas atrás esa idea, y Bolsonaro ha amenazado con una auditoría privada al cuerpo colegiado.

«¿Por qué un grupo de tres personas solo quiere traer inestabilidad a nuestro país, sin tomar nada de las sugerencias de las Fuerzas Armadas?», ha continuado Bolsonaro atacando a Moraes, Fachin y Barroso.

Hay demasiadas similitudes entre las palabras y las actitudes de Trump y Bolsonaro en sus respectivos intentos de ser reelegidos. En Estados Unidos, se llegó a que el Capitolio, sede del Congreso, fuera atacado por una turba dos semanas antes de que Biden asumiera la presidencia. Dos embajadores hablaron, a condición de mantenerse en el anonimato, con ‘Folha de Sao Paulo’ y definieron las palabras de Bolsonaro como «táctica trumpista», aunque no le auguran al presidente la misma capacidad de daño de Trump.

Las incendiarias declaraciones de Bolsonaro se producen en un contexto ya de por sí caldeado. Un simpatizante del PT fue asesinado días atrás durante su cumpleaños por un seguidor de Bolsonaro, y la Policía Federal pidió a las policías estaduales reforzar la seguridad de los candidatos durante la campaña electoral. El propio Bolsonaro fue apuñalado durante la campaña que en 2018 lo llevó a la presidencia.