¿El último tren de Marine Le Pen?: «La lucha continúa»

¿El último tren de Marine Le Pen?: «La lucha continúa»

A Marine Le Pen se le cierran por tercera vez las puertas del Elíseo y el líder de Reagrupamiento Nacional, Jordan Bardela, ilustra con tino el resumen esta nueva derrota: «Si en cada elección presidencial a la que nos presentamos conseguimos recortar la distancia cinco puntos, entonces ganaremos las siguientes elecciones, las de 2027», señalaba ayer a una televisión francesa.

El diagnóstico de la derrota es de lo más acertado. Suena a manido que nunca Marine Le Pen ha estado más cerca del Elíseo, pero es cierto que el partido sacó el mejor resultado de su historia el domingo y en cada cita con las urnas ella va recortando distancias y acercándose más a su objetivo.

Su padre, Jean Marie Le Pen, se atrevía con otro análisis:«¿Fracaso? Su derrota se explica porque hay más gente que ha votado por Macron, simplemente. Pero el apellido Le Pen está escrito en la historia e Francia», señalaba ayer. «La batalla continúa y es la batalla de Francia. ¿Si va a intentarlo otra vez?Es libre de sus decisiones. Nada está escrito», respondía.

Su mayor rival, Emmanuel Macron, ya no podrá presentarse a un tercer mandato en 2027, de manera que aunque a priori ella tampoco iba a repetir, podría perseverar en su ambición de convertirse en la primera presidenta de Francia. Ya ha dejado claro que de momento no va a abandonar. Seguirá en la batalla política y tratará de reunir apoyos de cara a las elecciones legislativas de junio. «No abandonaré a los franceses», declaraba el domingo, con una actitud proteccionista que ha mantenido durante toda la campaña.

Elecciones francia 2022

«Esta derrota es una esperanza, una señal a los dirigentes franceses y europeos de que hay un desafío del pueblo francés que no pueden ignorar. Esto no se ha acabado», declaraba cuando apenas se habían conocido los primeros resultados.

A Emmanuel Macron le quedan por delante cinco años de mandato, en los que tendrá que volcarse en intentar recomponer la grieta de la sociedad francesa y evitar que ese ascenso que parece imparable de la ultraderecha vaya a más. El domingo reconocía que parte de su responsabilidad ahora es «dar respuesta a ese voto de odio y de rabia».

Le Pen ha conseguido que la apoye un 41%de franceses a pesar de que para la mayoría de partidos es casi una apestada. Ha logrado normalizar el discurso extremo del partido que fundó su padre. El domingo, un militante francés de origen extranjero que esperaba resultados en la sede del partido lamentaba la derrota ante las cámaras de la misma que apuesta por la prioridad nacional a la hora de conceder ayudas, becas o un trabajo.

Las legislativas de junio son una primera etapa y determinarán esa batalla que quiere seguir. El portavoz de Reagrupamiento Nacional, Sebastien Chenu, cree que no va a retomar la presidencia del partido. «Ha logrado reunir a millones de franceses en torno a su proyecto, más allá de unas siglas políticas».