El Tribunal Federal de Malasia confirma la pena de 12 años de prisión para el ex primer ministro Najib Razak

El Tribunal Federal de Malasia confirma la pena de 12 años de prisión para el ex primer ministro Najib Razak

Crisis política El primer ministro de Malasia presenta su dimisión tras perder la mayoría Guerra en Ucrania China acusa a Estados Unidos de intentar crear una «OTAN asiática»

El Tribunal Federal de Malasia ha confirmado este martes en última instancia la condena de doce años de prisión por corrupción contra el ex primer ministro Najib Razak en relación con el desfalco del fondo estatal 1MDB.

Los jueces del tribunal han rechazado por unanimidad la apelación del ex mandatario contra la condena emitida en julio de 2020 y confirmada por un tribunal de apelaciones en diciembre del año siguiente por la apropiación indebida de 42 millones de ringgit (9,9 millones de dólares o 8,8 millones de euros) del 1MDB mientras gobernaba el país.

El ex dirigente, que gobernó el país desde abril de 2009 a mayo de 2018 y se declara inocente de las acusaciones relacionadas con el 1MDB, también deberá pagar una multa de 210 millones de ringgit (46 millones de dólares o 47 millones de euros). Los delitos que se le imputan al ex dirigente son abuso de poder y de confianza, y lavado de dinero por el desvío millonario a sus cuentas privadas.

Además, Najib afronta otros tres juicios y decenas de cargos por este caso de corrupción del fondo soberano, que ha salpicado a ex banqueros de Goldman Sachs acusados de aceptar sobornos y blanquear miles de millones de dólares del 1MDB, según una investigación judicial en Estados Unidos.

Entre otras cosas, los antiguos empleados de Goldman Sachs financiaron la producción de películas de Hollywood como ‘The Wolf of Wall Street’ y adquirieron joyas, inmuebles de lujo e, incluso, una pintura de Jean-Michael Basquiat por 51 millones de dólares.

La trama de corrupción de 1MDB salió a la luz en 2015, cuando una investigación periodística expuso el desvío multimillonario desde el fondo estatal a las cuentas privadas de Najib, fundador del fondo y, por entonces, primer ministro de Malasia.

Najib y sus asociados desviaron a sus cuentas privadas 4.500 millones de dólares (4.532 millones de euros) procedentes del brazo inversor del Estado malasio, un escándalo que propició su caída del poder en 2018.