Dimite Lluís Cortés, entrenador del Barça femenino del triplete, tras las presiones de las jugadoras para echarle

Dimite Lluís Cortés, entrenador del Barça femenino del triplete, tras las presiones de las jugadoras para echarle

Haberse convertido en el entrenador más exitoso de la historia del FC Barcelona femenino no ha sido suficiente como para continuar al frente del combinado culé. Lluis Cortés ha anunciado su dimisión, con una carta en la que admite que está muy cansado y que tiene «muy poca energía» para continuar.

La realidad, no obstante, apunta a que no ha podido con las presiones. El vestuario ya se había levantado en armas contra él y conquistar el triplete de Primera Iberdrola, Copa de la Reina y Champions League (primera de la historia para la sección femenina del club) no ha sido suficiente. Las capitanas fueron las primeras en elevar las quejas a la directiva, especialmente por los métodos de trabajo y la forma de tratarlas en lo personal.

Cortés se hizo con el cargo a principios de 2019 al club, y desde entonces ha ganado una Champions League, dos Ligas y dos Copas de la Reina, en 103 partidos con un balance de 92 victorias, 4 empates y 7 derrotas, además de 397 goles a favor y 53 en contra. 

«Han sido dos años y medio como primer entrenador y son cuatro años con el mismo grupo y he tomado esta decisión después de conseguir un año lleno de éxitos. Cuando cogí este equipo, a nivel interno a mis amigos y a algunas jugadoras y miembros del staff, les dije que no dejaría de ser entrenador hasta que este equipo no ganara la Champions y lo hemos conseguido. No sólo eso, hemos conseguido enlazar dos temporadas históricas, con una temporada marcada por el Covid y la presente arrastrando las consecuencias de la pandemia.

Ha sido un periodo muy bonito para mí, en el que hemos vivido cosas muy emotivas con este grupo de gente. Conseguir este primer triplete nos ha hecho estar super contentos, pero también ha sido una temporada muy dura. Empezamos a entrenar el 10 de julio y han sido hasta hoy 353 días de mucho trabajo, esfuerzos, convivencia… con todos los condicionantes por el Covid. Y creo que esto ha hecho que haya sido una temporada de muchísimo desgaste para todos, tanto físico como emocional.

Ahora mismo me siento con muy poca energía para seguir liderando este equipo. El mejor del mundo necesita a un entrenador capacitado para arrastrar, contagiar y transmitir fuerza al grupo y yo ahora mismo siento que no puedo. Ha sido un año de mucho desgaste y, la verdad y el único motivo, es el tiempo: lo desgasta todo. Lo que necesita este grupo para seguir ganando y compitiendo son diferentes cambios y tengo clarísimo que uno de ellos es que haga un paso al lado y que ponga al club y al equipo por delante de todo.

Es una decisión meditada. Desde el día siguiente de ganar la Champions que le doy vueltas. Tenía claro que no quería comunicar nada hasta terminar la temporada para no cambiar ninguna dinámica que pudiera estorbar una temporada histórica. Quería llegar hasta el último día intentando ganar todos los partidos y que el equipo no se descentrara. Sé que esperar hasta el último día ha tenido consecuencias, de preguntas a jugadoras, a miembros de staff y de club, cuando ellos no tenían la respuesta. Sólo la tenía yo y he preferido mantenerme al margen y no dar ninguna explicación, ni indicio para no hacer más débil al grupo, que sufre una mayor repercusión mediática. Me sabe mal si esto ha podido molestar a alguien.

Quiero dar las gracias a las jugadoras, en primer lugar, para hacerlo todo posible, al staff por tantísimo trabajo y tan bien hecho, a Markel y a la Junta Directiva que me propuso y también a la actual por seguir creyendo en el proyecto, al personal del club, que son los que realmente hacen que sea más que un club, a la afición, que nos ha dado alas cuando más lo hemos necesitado, a los medios de comunicación por la visibilidad y a la familia y amigos, porque han estado allí siempre que lo he necesitado.

Sé que me voy del mejor club y equipo del mundo, pero también sé que es la mejor decisión para todos porque creo que cuando se vuelva a arrancar se necesita de ideas y energías nuevas. Es la decisión más adecuada. Sé también que no es un adiós, sino un hasta pronto. Sé que nuestros caminos con el club se volverán a cruzar en algún momento, estoy seguro.

Creo que hemos disfrutado y hemos hecho disfrutar. Era el verdadero objetivo de este equipo o al menos el mío como entrenador. Estoy muy orgulloso de que así haya sido»