Culpa a su banco de «robarle su futuro» y de obligarle a vivir en una casa vieja tras recibir casi 150.000 dólares de un desconocido

Culpa a su banco de «robarle su futuro» y de obligarle a vivir en una casa vieja tras recibir casi 150.000 dólares de un desconocido

Nueve meses después de recibir la primera transferencia, el banco Barclays detectó que los pagos habían sido realizados erróneamente por uno de sus clientes y obligó al hombre a devolver el dinero.

Un británico de 54 años culpa a su banco de verse obligado a vivir en una casa desgastada, teniendo, además, que devolver las 110.000 libras esterlinas (casi 150.000 dólares) que aparecieron en su cuenta por un error del remitente, según recogen medios locales.

Cuando Russell Alexander se percató de que en su cuenta bancaria aparecieron 30.000 libras (más de 40.000 dólares), en seguida consultó a su sucursal de Barclays para aclarar la situación y saber el origen del pago inesperado. El banco no le contestó y el dinero siguió llegando a su cuenta. Finalmente, desde Barclays alegaron que el dinero provenía de una herencia y que pertenecía legalmente a Russell.

Al hacerse de la noche a la mañana con unas 110.000 libras, Russell vendió su hogar y compró una casa en malas condiciones en la que pensaba hacer todas las reparaciones necesarias con el dinero misteriosamente transferido a su cuenta para, más adelante, alquilar sus habitaciones.

Sin embargo, al cabo de nueve meses, Barclays, tras detectar que los pagos habían sido realizados erróneamente por uno de sus clientes, obligó a Russel a devolver el dinero. El banco admitió haberse equivocado al aconsejarle a Russel que se quedara con el dinero y le ofreció una miserable indemnización de 500 libras (670 dólares).

«Yo tenía planeado renovar la casa para alquilar los cuartos en Airbnb, pero ahora tendré que trabajar para ganar la suma necesaria y eso me llevará años», dijo Russell citado por Liverpool Echo. «No habría comprado [la casa], si no hubiera tenido el dinero extra. […] Barclays me ha robado los planes para el futuro y me ha dejado viviendo como un polizón«, se lamenta.