Calviño reformula la última propuesta de Díaz a patronales y sindicatos para atajar la temporalidad en la reforma laboral

Calviño reformula la última propuesta de Díaz a patronales y sindicatos para atajar la temporalidad en la reforma laboral

La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha anunciado hoy que el Gobierno reformulará el último borrador trasladado a los agentes sociales por el Ministerio de Trabajo dirigido por Yolanda Díaz para acordar un nuevo marco laboral.

En una crisis que, de puertas afuera, se mide por quién impone su discurso, Calviño ha remachado todos los términos que abrieron las hostilidades en el seno del Gobierno hace dos semanas en la reelección de Unai Sordo como secretario general de CCOO. «Enfilamos la fase decisiva de la negociación remando en la misma dirección para tener antes de final de 2021 un nuevo marco marco laboral. Todas las cuestiones se están negociando: habrá una propuesta nueva que incorporará las posiciones de las distintas conversaciones que están teniendo lugar» ha indicado la vicepresidenta durante su asistencia esta mañana a un encuentro empresarial en Córdoba.

Aunque en principio los cambios iban a ser sólo metodológicos, ya afectan a los contenidos que Trabajo había dejado plasmados en su último borrador del 14 de octubre, que es el mismo que se trasladó ayer a los agentes sociales en la reunión para tratar los mecanismos para atajar la excesiva temporalidad en la contratación. Las primeras propuestas de Trabajo en ser anuladas han sido precisamente estas. Si el pasado 14 de octubre el secretario de Estado Joaquín Pérez Rey propuso fijar un límite del 15% de contratos temporales en las plantillas y no comunicó ninguna novedad a los representantes sindicales y de las patronales, horas después llegaba la enmienda. Tras la reunión de coordinación entre Trabajo, Asuntos Económicos y Seguridad Social para la reforma laboral el Gobierno ha borrado de su propuesta el límite fijo del 15% en la contratación temporal, según ha informado El País. Las críticas a este máximo habían sido especialmente duras desde las patronales, por considerarlo de nula aplicación práctica, algo en lo que ayer coincidía Sordo al indicar que no puede aplicarse en pequeñas empresas y en todos los sectores.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos precisan que en ningún momento la vicepresidenta Calviño está imponiendo nuevos contenidos sino que «las nuevas aportaciones proceden de las conversaciones en la mesa de diálogo social». El cambio en la posición del Gobierno era ignorado ayer por los agentes sociales tras la reunión y no han recibido ninguna propuesta formal por parte del Gobierno que reemplace al anterior borrador de Trabajo. En cualquier caso, entre las patronales el hecho de que la reducción de la temporalidad ponga el foco en el sector privado es un tema sensible. «Es un problema y estamos dispuestos a rebajarlo pero cuando se habla de temporalidad en España es por la suma del sector privado y el sector público y éste último es de largo el que más se aprovecha de la situación. Si quieren reducir la temporalidad, que hagan los deberes primero en la Administración«, explican en ámbitos empresariales.

La irrupción de Asuntos Económicos en las negociaciones va a imprimir una dinámica diferente a las negociaciones que hasta ahora conducía Trabajo en exclusiva. De poner por delante la derogación se ha pasado a la modernización y, en este sentido, se buscan soluciones más sectorializadas a los grandes temas a discutir como son la temporalidad, la prevalencia de los convenios colectivos o la ultraactividad. Calviño ha asegurado que estos cambios proseguirán y ha señalado que el Gobierno prepara las contribuciones que realizará para las próximas reuniones de manera que en el curso de noviembre se pueda llegar a un acuerdo antes de fin de noviembre y un marco legal nuevo antes de final de año. En lugar de mirar a restablecer las condiciones previas a 2012, Asuntos Económicos asegura que será «una reforma laboral que mire al futuro para crear empleo de calidad, reducir la temporalidad y la precariedad y fomentar un reequilibrio de la negociación colectiva».

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